De ácaros y libros

Decir que los ácaros casi causan una crisis matrimonial es quizás un poco exagerado, pero la verdad es que en casa nos pusieron un poco nerviosos y entramos en modo pánico. Llevaba mi marido un tiempo con algunos síntomas incómodos, y al final las pruebas confirmaron el diagnóstico: alergia a los ácaros. Su doctora, encantadora y dispuesta a ayudar, le dio algunas pautas para sobrellevarla: no dejar que se acumule polvo, minimizar mantas y tejidos, aspirar a menudo y NO TENER MUCHOS LIBROS EN CASA. 😱😱😱 El pobre se puso pálido y le contestó: «Eso es imposible, están en cada rincón de mi casa. Ni queda sitio para los ácaros». Vivimos momentos de pánico mientras imaginábamos a nuestros tesoros salir de nuestro hogar encerrados en tristes cajas. Al final, hemos ido encontrando formas de minimizar el polvo de los libros (por lo visto es uno de los lugares donde más ácaros habitan 😩, ¡no son tontos, oye!), pero el momento de pesadilla no nos lo quita nadie. 🤪

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad